marzo.
marzo no ha pensado en venirse encima mío. aún me quedan días de dencanso, y los primeros días de clases no son precisamente de trabajo. no tengo que pagarle la matrícula a mis hijos, básicamente porque no tengo hijos (y si los tengo, no me acuerdo). tampoco tengo que preocuparme del uniforme escolar, porque ya soy universitario en mi segundo año. confieso que soy de esas personas que, cuando ven a los escolares en las tiendas viendo lo de sus uniformes, se ríe sin compasión. y de los uniformes para mis hijos ni hablar, porque no tengo hijos (y si los tengo, no me acuerdo).